Conoce el mundo de preguntas que llevó a Stephen Hawking
a convertirse en uno de los científicos más importantes del siglo XX

La vida del científico inglés Stephen William Hawking siempre fue una aventura de aprendizaje: desde pequeño tenía una manía por preguntarse qué había detrás de las cosas. Durante su adolescencia, al tratar de desarmar aparatos de su casa para rearmarlos sin saber cuáles eran sus componentes, descubrió que sus habilidades prácticas no eran tan brillantes como las teóricas.

En Breves respuestas a las grandes preguntas, libro póstumo del brillante físico, cosmólogo y astrofísico de Oxford, podremos descubrir de su propia mano algunos de los pasajes de su infancia, como el investigar el origen y gran boquete que dejó una bomba de la Segunda Guerra Mundial muy cerca de su casa, pasando por momentos en su vida universitaria que lo llevaron a interesarse por el comportamiento del Universo y el estudio de una ciencia que se encontraba en pañales: la cosmología.

¿Es el universo un complejo sistema en constante expansión o es sólo un efecto ilusorio generado por una mala apreciación de la luz? Cuando un hoyo negro absorbe una estrella, ¿esta desaparece por completo o existe aún en su interior? Descubre la respuesta a estas y a otras preguntas fundamentales en el desarrollo de la tecnología actual.
Este libro comprueba que es en las mentes que se atreven a ser
grandes en donde surgen las grandes soluciones de la Humanidad

Algo que demuestra esta obra es la importancia que tuvo para Stephen tener un ambiente familiar que lo estimuló a ser una persona brillante desde su infancia, periodo en que fue apodado Einstein por sus compañeros de la escuela elemental. Fue gracias al apoyo de sus padres y a su primera esposa que Hawking pudo seguir viajando al interior de su mente para dar respuesta a grandes cuestiones de la Humanidad mientras padecía una enfermedad que terminó por dejar a su cuerpo en estado vegetativo.