Audi e-tron escala la legendaria pista austriaca de esquí alpino donde se disputan los descensos más impactantes del mundo

A finales de enero, Audi envió su primer SUV de propulsión eléctrica a las pistas en las que los mejores esquiadores compiten por la victoria en la Hahnenkamm Race. El Audi e-tron, especialmente equipado para la ocasión, conquistó el Mausefalle en la legendaria pista Streif, que con una gradiente del 85% es la sección con mayor pendiente en el deporte.

Después de colocar el SUV eléctrico en distintos eventos del 2018, como Pikes Peak, Namibia y una prueba de alto voltaje en Berlín, el Audi e-tron prototype superó los mayores desafíos. Ahora, con el sensacional impulso del Mausefalle, hemos superado aún más los límites, demostrando las posibilidades técnicas de la tecnología quattro en un automóvil eléctrico.

Para escalar este nuevo reto, el Audi e-tron fue equipado con un tren motriz quattro especial, con dos motores eléctricos en el eje trasero y uno en el delantero, capaces de rendir una potencia total de sistema de hasta 370 kW (503 hp) y un par máximo de 8.920 Nm.
Audi modificó el software para obtener una mayor entrega del par motor y su distribución a las ruedas para adaptarse a las exigencias de la pista

Por otra parte, los rines de 19 pulgadas con neumáticos con clavos desarrollados específicamente para este desafío se encargaron de proporcionar el agarre necesario sobre la nieve y el hielo. Además, para obtener la mayor seguridad posible, el Audi e-tron también fue equipado con una jaula especial antivuelco y un asiento de competencia con un cinturón de arnés con seis puntos de anclaje.