Conoce algunas de las mejores variedades de mezcal orgullosamente mexicanas

Aunque hasta hace muy pocos años se pensaba que el mezcal nació con el cruce de culturas entre españoles y grupos precolombinos, por recientes estudios arqueológicos se sabe que la costumbre de cocer y fermentar el maguey es un proceso que ya se realizaba en México desde el año 400.

Como en casi todas las bebidas con tanta historia, existen grandes leyendas en torno al maguey cocido (proveniente del náhuatl mexcalli). El mezcal Olvido Divino de la casa Licores Veracruz es prácticamente un mito que de conseguirse sería como encontrar un tesoro, ya que salió hace un par de años y prácticamente agotó sus existencias en el mundo. La razón de este gran suceso fue que se trató de una bebida oaxaqueña con 30 años de reposamiento en barricas de roble blanco. Las notas herbales, de nueces y avellanas, hicieron de este mezcal un elixir muy difícil de conseguir. Tal vez encuentres un sabor parecido pero más amaderado y ahumado con un Zignum Añejo, que es elaborado con mezcal espadín; su maduración es de 12 meses.

Para los que gustan de sabores un poco más exóticos, podrán encontrar en uno de los ganadores del San Francisco World Spirits Competition 2016, un próximo consentido. Se trata del Mezcal Tribal Ensamble 103 Joven 46°, una bebida aromática con notas cítricas, de jícama y arcilla que la hacen única.
Siriaco, un mezcal para los amantes del arte huichol

Con una producción orgánica 100% guerrerense, basado en las especies de maguey papalote y cupreata, esta bebida reúne notas de caramelo, arcilla, especias, hierbas con un final dulce afrutado. Su envase en forma de calavera, decorado con arte huichol, lo hace destacar por su gran colorido.