Vive una aventura repleta de cultura y bellezas arquitectónicas en Bélgica

Comenzando con su capital Bruselas, Bélgica te muestra un sinfín de lugares repletos de originalidad y estilo. Los amantes de la arquitectura encontrarán en esta ciudad la cuna del Art Nouveau, una de las máximas vanguardias iniciadas por Victor Horta. Con edificios que son Patrimonio de la Humanidad como los Hoteles Tassel, Solvey y el Van Eetvelde, además de la Casa Estudio de Horta, podrás maravillarte con ese estilo que, alejado de las corrientes clásicas, tomó de la decoración y la inspiración en las formas asimétricas de la naturaleza, dos de sus grandes pilares. Por otra parte, los coleccionistas de arte encontrarán en la Place du Grand Sablon, uno de los mercados de antigüedades más importantes de toda Europa.

Otro ícono belga es Lovaina, la capital de la provincia de Brabante Flamenco. Esta ciudad alberga La Universidad Católica de Lovania (KU Luven), la más grande del país y con más antigüedad, ya que fue fundada en 1425. Su biblioteca es un emblema de la fortaleza del pueblo de Bélgica, ya que fue incendiada 2 veces, durante la Primera y Segunda Guerra Mundial. Otro punto que no te puedes perder es el edificio gótico del ayuntamiento, ya que sus 236 estatuas, relieves y detalles en piedra, la hacen uno de los grandes íconos del país.

Los amantes de la jardinería encontrarán en Durbuy, la ciudad más pequeña del mundo, uno de los más impresionantes parques dedicados al arte topiario. Esta disciplina consta en realizar esculturas con arbustos. Las que hay en este parque son tan impresionantes, que algunas tienen más de 120 años. En la cafetería de este lugar podrás ver una gran panorámica de la ciudad mientras comes carbonnades flamandes (carne estofada con cerveza) y patatas belgas.
No dejes de visitar Brujas, una ciudad repleta de edificios históricos y canales de ensueño

Gracias a la gran cantidad de canales y puentes que corren por las calles de Brujas se le llama la Venecia del Norte. En la Grote Markt (Plaza del Mercado) encontrarás bellos carruajes turísticos tirados por hermosos percherones, además de bares con la mejor cerveza del mundo y un campanario gótico construido en el siglo XIII, desde el que podrás observar las mejores postales de la ciudad.