Descubre los beneficios de implementar el entrenamiento piramidal en tu rutina anaeróbica

Dos son las razones principales por la que muchos practicantes de pesas acuden a los gimnasios: fortalecer su fuerza y resistencia, además de aumentar su masa muscular. Por el tipo de finalidad que se requiere, ganar resistencia o ganar volumen muscular, es que el entrenamiento piramidal se divide en 2 vertientes: ascendente y descendente.

Tomando en cuenta que muchos practicantes no tienen el calentamiento necesario para llegar a la primera repetición de una alta carga, el entrenamiento piramidal ascendente es una opción que además de resultar benéfico para el incremento en su fuerza, también lo es para evitar lesiones, ya que no es lo mismo comenzar levantando diez kilos e ir incrementando discos de 2kg en cada serie, que hacerlo con los 20 kg de un solo tirón.

Un punto a destacar del entrenamiento piramidal es que no está enfocado al fallo muscular, es decir, llevar tu sistema muscular a que experimente un agotamiento extremo, por eso, si lo que buscas es incrementar el volumen de tus músculos, este no es el entrenamiento que estás buscando.
Conoce las ventajas del entrenamiento piramidal descendente

Debido que al comienzo de la rutina tus músculos no presentan agotamiento alguno, es que puedes iniciar cargando fuerte haciendo que más fibras musculares entren en tensión. Posteriormente, cuando vas bajando la intensidad de la carga, la frecuencia que se incrementa en el número de repeticiones, hace que el esfuerzo impreso en las primeras series se distienda por la zona trabajada, generando uniformidad en el tono muscular.