Adéntrate en las grandezas de la multiculturalidad franco-kanak y las bellezas naturales que te ofrece Nueva Caledonia

Con una historia de más de 3,000 años sobre la faz de la Tierra heredada por sus nativos fundadores, los Kanak, este archipiélago ubicado en las islas lejanas de Oceanía, presenta, además de un sinfín de paraísos naturales, la historia que la colonia francesa le ha brindado en los últimos 170 años.

Si estás interesado en el gran legado de las culturas kanak y polinesia de Oceanía, dos grandes opciones se encuentran en Numea, la capital de este paradisiaco destino: el Museo de Nueva Caledonia y el Centro Cultural Tjibaou, con su impresionante arquitectura diseñada por el italiano Renzo Piano, que muestra una impactante mezcla de la escuela moderna y los preceptos nativos de construcción de las culturas del Pacífico.

Uno de los puntos a visitar es la laguna de Nueva Caledonia que ostenta el título de la más grande de todo el mundo. Con más de 24,000 km2, este destino, que puede ser recorrido en embarcaciones turísticas, le permite a sus paseantes admirar una gran diversidad de fauna marina como tortugas, tiburones, 1,300 especies de peces, cientos de especies de corales, además del enternecedor hipocampo pigmeo; el caballo de mar más diminuto de los mares.
Nueva Caledonia posee una gran variedad de parajes para los practicantes del senderismo

Clasificada como la región con la quinta biodiversidad más grande de todo el mundo, Nueva Caledonia ofrece tanto selvas tropicales, como sabanas que pueden ser recorridas a pie, por caballo o bicicleta de montaña. En zonas protegidas, como el Blue River Park, podrás conocer a la famosa ave kagou, que tiene la particularidad de emitir un sonido muy parecido a los ladridos caninos. Otra especie endémica y protegida es el zorro volador, una especie espectacular de murciélago que puede alcanzar hasta un metro de altura.