Viviendo con el enemigo, un drama sobre la reconstrucción y el perdón después de la Segunda Guerra Mundial

Después de ser madre por primera vez, la actriz británica Keira Knightley, reconocida por sus papeles en cintas históricas como El Código Enigma, Orgullo y Prejuicio, además de Mentira, expiación y pecado, se vio ante la disyuntiva de rechazar varios papeles en los que la protagonista perdía a su hijo, pero llegó un cuarto con una característica similar que no pudo rechazar: Viviendo con el enemigo (The Aftermath).

La cinta del director inglés James Kent comienza un año después de la capitulación de la Segunda Guerra Mundial, cuando Rachael Morgan (Keira Knightley), se muda con su marido, el general inglés Lewis Morgan (Jason Clarke), a Hamburgo, Alemania. Al llegar, la esposa se da cuenta de que, la residencia en la que vivirá, es expropiada a su antiguo dueño, Stephen Lubert (Alexander Skarsgård), un viudo alemán que vive con su hija, y que, gracias a la intermediación de su marido, es que los cuatro terminan viviendo bajo el mismo techo.

Otro tema que toca este filme, además del perdón y la reconstrucción después de la guerra, es el círculo amoroso que se teje entre Rachael Morgan y Stephen Lubert. El dolor que el antiguo dueño de la casa padece por la pérdida de su esposa en los bombardeos sobre Hamburgo y el que ella siente por la pérdida de su hijo, hace que ambos terminen liados en una historia que pondrá en jaque su matrimonio.
La cinta está basada en la novela The Aftermath, escrita por el galés Rhidian Brook

Tanto Knightley como Kent se vieron sumamente tentados a participar en el proyecto después de conocer la novela The Aftermath (o El día que vendrá) en la que se detalla como pocas veces, una historia que se desarrolla en la etapa de la restauración de Alemania después de la Segunda Guerra Mundial.