Vive una aventura de otro mundo en una isla con templos budistas, elefantes, campos de especias y un sinfín de maravillas naturales

Esta isla independiente ubicada al sureste de la India, es famosa por su gran historia y belleza, a tal grado de ser llamada La isla de los mil nombres; ya que han sido tantas las culturas que han pasado por ahí, que nominaciones como Lankadpvipa, Simoundonu, Taprobane, Selan, Serendib, Ceilán y La lágrima de la India, son algunos de los nombres que también ha tenido Sri Lanka.

Este lugar con apenas 65 610 metros cuadrados de superficie cuenta con 9 recintos considerados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Uno de ellos es su vieja capital Polonnaruwa, una ciudad erigida en medio de la selva por los antiguos tamiles hace más de 900 años. Uno de los principales sitios es el Palacio Real, un edificio que en su origen tuvo más de 50 habitaciones, aunque ahora solo quedan algunas columnas, zócalos y figuras talladas en muros con relieve donde podrás observar elefantes, leones y cocodrilos, entre otras especies.

Internándonos en el centro de la isla está la antigua Fortaleza de Sigiriya, un sitio donde se construyó, sobre un antiguo cuello de cráter volcánico, un importante palacio en el siglo V por órdenes del Rey Kasyapa, un monarca con una historia maldita, ya que se apoderó del trono eliminando a su padre y desterrando a su hermano, que era el heredero del trono.
Cuando vayas a Sri Lanka no olvides hacer el recorrido ferroviario panorámico del té

Este antiguo tren que va de la región de Kandy hasta Ella, pasa por las zonas más altas de la isla en donde se cultivan las hojas del famosamente internacional Té de Ceilán. Cuando tomes este tren te recomendamos pagar el vagón de primera clase que cuenta con amplios ventanales que te permitirán ver la grandeza de los paisajes, entre los que destacan un espectacular templo a las orillas del lago, además de los impresionantes laberintos que se forman en las plantaciones por donde pasan las recolectoras con sus coloridas indumentarias.