The Queen’s Gambit



The Queen’s Gambit: el balance perfecto entre composición fotográfica, moda y empoderamiento

 

A tan solo poco más de un mes de su estreno, “The Queen’s Gambit” ya se ha convertido en la miniserie obligada de Netflix para todo aquel que aprecie no solo las historias intrigantes y bien contadas, sino también para los que buscan producciones cargadas de composiciones visuales artísticas, vestuarios de ensueño, actuaciones espectaculares y un mensaje importante, capaz de trasladarse de la pantalla a la vida cotidiana.

Puede que el ajedrez no parezca el deporte más cinematográfico, pero hay una serie que le da vida en la pantalla como nunca antes. Scott Frank y Alan Scott vieron eso como un desafío y se adentraron en un viaje para convertir este juego de mesa, en una pieza de entretenimiento más atractiva. Al final, el dúo tuvo éxito y el resultado es The Queen’s Gambit de Netflix, una serie que espera llevar el ajedrez al siguiente nivel en la pantalla chica.

La miniserie nos muestra fragmentos de la vida de Beth Harmon, una niña huérfana que descubre su afición y talento por el ajedrez a una temprana edad, gracias a las enseñanzas del conserje de su orfanato. En el transcurso de la serie, la protagonista pasa a convertirse en una de las mejores jugadoras del mundo, enfrentándose incluso a los grandes maestros más destacados. Por supuesto, no todo será tan sencillo, ya que en su camino a la cima, Beth deberá enfrentarse a temas como adicciones, relaciones fallidas y otros golpes del destino. 

 

 

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Incluso antes de comenzar a adentrarse en la historia, es imposible no reconocer la impecable composición fotográfica de la serie. Desde el primer cuadro con el que abre The Queen’s Gambit, hasta la última escena de la serie, los arreglos visuales y el diseño de producción hacen de esta serie una obra de arte que no necesita utilizar palabras para denotar las identidades y emociones de sus personajes. 

 

 

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Por supuesto, la moda ha sido otro elemento que le ha valido a esta miniserie reconocimiento internacional. Cada pieza de vestuario creada para el programa tiene un diseño y atención a los detalles dignos de una casa de alta costura. Este magnífico trabajo fue incluso reconocido con una exhibición virtual orquestada en colaboración por Netflix y Brooklyn Museum, a la cual fanáticos de todo el mundo pueden conectarse para conocer más sobre los conjuntos que llevó la actriz de origen argentino-británico, Anya Taylor-Joy, para darle vida a Beth

 

 

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Sin embargo, quizá una de las razones por la cual nadie se puede perder The Queen’s Gambit es por su poderoso mensaje. A pesar de estar situada entre los años 50s y 60s, esta es una historia de empoderamiento femenino que hoy en día resulta más vigente que nunca. Por esta razón, cualquiera que adore las series con mujeres protagonistas independientes que logran abrirse paso en un mundo que no siempre está dispuesto a abrirles las puertas no podrá parar de ver esta miniserie una vez que comience.

 

 

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Escrito por: Editorial Audi