Nutrición plant-based



Nutrición plant-based para regresar a lo natural en casa

 

Cada vez son más las personas que desean mantener una dieta sana, variada y equilibrada, en la que los productos naturales acaparen el protagonismo y tengan poca o ninguna presencia las grasas, los azúcares y la sal, es el camino más seguro para tener buena salud. Quizás en ello tengan bastante que ver las constantes advertencias de distintos organismos como la OMS, que lleva tiempo insistiendo en que “las dietas insalubres y la falta de actividad física están entre los principales factores de riesgo para la salud”.

Incluir más vegetales y reducir el consumo de carne en nuestros platillos cada vez es más común. Esto sucede gracias a la gente conocida que está adaptando este estilo de vida, así como a los documentales que consiguen destapar verdades y se comparten de forma viral en las redes. Es con este empeño que activistas y profesionales de la salud dan a conocer los beneficios que tienen a nuestra salud el llevar una alimentación basada en vegetales.

La dieta vegetal o “Plant-Based” está basada en alimentos de origen vegetal aunque no en su totalidad. En este tipo de dieta se incluyen alimentos como los cereales integrales, tubérculos, frutas y hortalizas, legumbres, hierbas aromáticas, especies y grasas vegetales. Además, en días puntuales es posible consumir carne, pescado, huevos, lácteos y derivados, y en ocasiones concretas o festivos el alcohol en baja graduación.

 

¿Qué es la alimentación plant-based?

 

Se trata de un estilo de alimentación abundante en vegetales y frutas, granos enteros como las legumbres  (garbanzos, lentejas, judías adzuki) y cereales integrales (arroz integral, quinoa, mijo, trigo sarraceno, etc.), frutos secos y semillas, en vez de alimentos de origen animal y alimentos procesados. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Fundación Mundial para la Investigación del Cáncer recomiendan la dieta vegetal porque aparte de ser saludable y beneficiosa para la salud, previene de enfermedades cardiovasculares, del cáncer y la diabetes, y algunas enfermedades degenerativas. Además aporta una gran cantidad de nutrientes al organismo.

 

Antes de tomar una decisión significativa en el tipo de alimentos que incluyes en tu ingesta diaria, es indispensable consultarlo con un profesional de la salud que avale tu decisión. 

 

Más allá de la salud, extender este tipo de dieta mejoraría al medio ambiente ya que los gastos y costes ambientales que se generan de la producción de alimentos de origen animal son considerables. La ganadería es uno de los grandes generadores de gases de efecto invernadero. Eso es debido a la deforestación para pastos y cereales, las emisiones intestinales de metano del ganado vacuno, de óxido nitroso de las heces, y el elevado gasto energético en transporte, almacenamiento y refrigeración. 

 

Sugerencias para comenzar a integrar este tipo de alimentación en tu rutina diaria

 

Escoge alimentos naturales sin procesar y minimiza la ingesta de alimentos procesados. 

  • Incrementa la frecuencia de ingesta de frijoles, lentejas y leguminosas. 
  • Selecciona granos enteros en tu dieta: cebada, amaranto, quinoa o arroz integral, con mayor frecuencia que los granos procesados, como panes o pastas. 
  • Las grasas provenientes de alimentos naturales son tus aliadas (aguacate o aceitunas), en comparación con aceites procesados (aceite de canola, por ejemplo).
  • Limita el consumo de frutas por tres porciones al día o incluye frutas que tienen mayor cantidad de agua en su composición, como la jícama o sandía. 

 

Consulta a tu dietista registrado o a tu médico para informarte mejor.

 

De este modo, más que de un régimen restrictivo se trata de aplicar la recomendación de adoptar un estilo de vida saludable respaldada por organismos tan importantes como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Fundación para la Investigación del Cáncer o la Academia de Pediatría, entre otras, por los numerosos beneficios que aporta.

Escrito por: Editorial Audi